BALCONEANDO / ¡REINGENIERÍA FINANCIERA!
Por Alejandro Barañano
Tal parece que se avecinan “vientos de cambio” en el Ayuntamiento de Los Cabos, pues el oficial mayor CARLOS ALBERTO BELTRÁN OLMEDA, planteó públicamente que habrá una REINGENIERÍA FINANCIERA para dar de baja a 400 trabajadores, esto antes de que culmine el presente ejercicio fiscal. Obvio, según dijo, será conforme al derecho laboral y aclarando que se trata de una acción para iniciar con economía sana el próximo 2024.
Ahora bien, aunque hayan por ahí algunos lurios que están diciendo que todo se trata de una “cacería de brujas” en contra de tales o cuales personajes, en realidad no es más que un mecanismo depurados en la hacienda pública, pues se especula que son muchos los trabajadores con contratos temporales los que existen, y lo peor de esto es que se descubrió a un par de regidores que “se han dado vuelo” contratando a supuestos asesores, tal y como es el caso de JOSÉ CATARINO FLORES CASTRO, quien suma un total de 15 entre los que se encuentran tres de sus hermanos.
Para validar la veracidad de este dicho, el mismo oficial mayor CARLOS ALBERTO BELTRÁN OLMEDA mostró documentos donde expuso claramente a los supuestos miembros de la ayudantía del ABORRECIDO REGIDOR PETISTA, mismos que están en la nómina oficial con estipendios que fluctúan en alrededor los 17 mil pesos mensuales sin ninguna deducción, o sea que se los llevan libres de polvo y paja. ¿QUÉ TAL?
Por eso la intención es dar de baja a los “aviadores” que se han ido detectando, tal y como ha ocurrido también con la regidora emanada de Morena, LUCÍA SÁNCHES JUÁREZ, quien pese a tener 11 personas que la disque la cuchichean, acaba de solicitar el ingreso de dos nuevas contrataciones con cargo del erario. O bien, como ya dijimos, está el caso del protegido del tristemente célebre ex gobernador NARCISO AGÚNDEZ MONTAÑO, quien tiene en su grupo de asesores enquistados tanto a hermanas como hermanos.
Lo anterior no nos debe de sorprender muchos que digamos, pues JOSÉ CATARINO FLORES CASTRO siempre ha transgredido la ley bajo el amparo del poder, tan así que cuenta con un impresionante historial delictivo y que ahora,en una nueva faceta, pretende asumirse cual paladín de la legalidad y la decencia, pero resulta luego de que se le descubriera –hace semanas atrás– un atentado en perjuicio de una mujer que lo acusó públicamente por solicitarle favores sexuales a cambio de un trabajo que le ofreció, esa careta se le cayó.
Además el NEFASTO REGIDOR PETISTA posee antecedentes penales que hablan de su abultado proceder antisocial, pues posee en su haber varias detenciones por parte de las autoridades judiciales por delitos ligados con la invasión de predios y diversos actos de corrupción, alentados obviamente por su principal benefactor, el cabecilla del clan denominado GRUPO LOS CABOS.
Tan es cierto esto último, que podemos decir en diciembre del 2016 la DIRECCIÓN DE CONTROL DE CRÉDITOS Y COBRANZA COACTIVA trató de notificar a JOSÉ CATARINO FLORES CASTRO en un domicilio ubicado en Avenida Leona Vicario, Manzana 84, Lote 03 de la colonia Lomas del Sol tercera etapa en Cabo San Lucas, pero esto fue imposible pues se hizo “ojo de hormiga”. Luego entonces la dependencia del GOBIERNO DEL ESTADO trató de hacer contacto con él vía el mandamiento de ejecución federal marcado con bajo el folio SFyA/SSF/DCCCC/CDC-1338/2017, esto porque la PROCURADURÍA FEDERAL DE PROTECCIÓN AL AMBIENTE emitió un crédito fiscal al invasor confeso por un millón 351 mil 240 pesos a través del oficioPFPA/10.3/2C.27.2/0046-16, esto por el desmonte que realizó de varias hectáreas de terreno de forma arbitraria e ilegal. Ese crédito fiscal del cual hablamos fue identificado con el número 11-29484/17 bajo el concepto de “MULTA ADMINISTRATIVA FEDERAL NO FISCAL”, y le fue impuesto el 18 de mayo de 2017. ¡QUIHÚBOLE!
En síntesis, está visto que la sociedad cabeña merece tener a representantes populares dignos y comprometidos con las causas sociales, situaciones que por desgracia JOSÉ CATARINO FLORES CASTRO y sus “bien ponderados asesores” se empeñan en incumplir de forma flagrante cobrando por algo que no deben; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .