BURÓ POLÍTICO/ ¡UN LASTRE!
La oposición no la tiene fácil en Baja California Sur si tomamos en cuenta que el partido que gobierna el país y la entidad vive su mejor momento desde el 2018. Morena se consolidó en el pasado proceso electoral como la primera fuerza política de México, lo que coloca a ese partido en primera línea de batalla para la sucesión presidencial del 2024 y, por supuesto, todos los procesos electorales locales.
La cuestión es, ¿qué harán entonces los partidos de oposición para volver al ánimo del electorado? hasta el momento no se ve una ruta clara.
Hoy por hoy, lo que puede destacarse son esfuerzos individuales tanto a nivel nacional como local, pero eso ya quedó claro que no alcanza. El Partido Acción Nacional, el Revolucionario Institucional y el de la Revolución Democrática se encuentran en el momento decisivo entre ser competitivos o solo transitar para conservar las pocas posiciones que tienen, ya sea plurinominales o alguna ganada de mayoría.
Lo que ya es indiscutible es que, en una interlocución entre las fuerzas políticas que conforman la alianza vamos México, la dirigencia del PRI nacional o local está rebasada. Sin liderazgo real, Alito Moreno -en lo nacional- y Fabrizio Castillo no representan a la militancia y, por supuesto, tampoco a la ciudadanía que está a la espera de un liderazgo que aglutine, que una, que represente verdaderamente las causas de la gente. Nada de eso hay en el PRI en este momento.
Las DERROTAS electorales han marcado la dirigencia nacional de Alito Moreno, quien será recordado por perder uno tras otro los estados gobernados por el PRI en los últimos años y, aquí en Baja California Sur, la falta de liderazgo de Fabrizio Castillo tiene sumido al priismo sudcaliforniano en la ignominia política.
Tanto para el PAN como para el PRD será necesario evaluar si vale la pena ir en alianza con un PRI de esas características. Y para la militancia priista, si quiere pelear por algo en el próximo proceso electoral, su actual dirigencia no representa nada.
Quizá otros interlocutores con la militancia y con las otras fuerzas políticas vendrían a refrescar un PRI alicaído, pues mientras Alito Moreno se aferre a su efímero poder y Fabrizio Castillo navegue con la corriente nomás a ver que pesca, el PRI no avanzará. Por eso es buen momento para que los priistas se pongan las pilas y de una vez se deshagan del lastre que representan sus dirigencias, tanto nacional como local.
Es buen momento para buscar nuevas estrategias que les permitan llegar al electorado si no quieren terminar siendo testigos pasivos en los próximos procesos electorales o desaparecer. Para allá los llevan Alito y Fabrizio Castillo de continuar las cosas como ahora.
Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…
Colaboración de Ariel Vilchis