¡¡ Agua que no has de beber …!!
Por: Salvador Castro Iglesias
Hace unos momentos y los que pensaba en que consistiría mi escrito de esta semana, vi como el cielo decidía soltar una buena cantidad de agua sobre esta tierra siempre sedienta que es Baja California Sur.
No se si algo tenga que ver el Dios Tláloc, las corrientes de chorro o vaya usted a saber que, pero no ha dejado de llover todos (o casi) todos los días en estas tierras de mi México querido.
Sin lugar a ninguna duda Baja California Sur es un lugar que sin quitarle sus múltiples bellezas naturales (reconocidas a nivel Mundial), rodeada por el océano Pacífico y el Golfo de California, es considerada por muchos una tierra con muy poca agua potable y con precipitaciones pluviales realmente escasas, eso aunado al rápido crecimiento de su población hace que esta (el agua) comience ya a presentar algo que los que si saben de estos asunto acuíferos denominan “Estrés Hídrico”.
Me refiero con lo anterior es que en términos sencillos significa “Mas gente, menos agua” y el problema que ya comenzamos a percibir es que a pesar de los esfuerzos que los 3 niveles de Gobierno hagan para resolver esa tarea esta no será nada fácil.
Esfuerzos para construir más represas para tratar de contener el agua y evitar que esta se dirija sin control hacia el mar con las corridas de arroyos no han sido suficientes; cada año vemos como las avenidas de agua con las lluvias que se presentan van a dar directo hacia el mar y no ha habido una propuesta seria ni viable para evitarlo.
Aclaro que no soy Ingeniero en aguas, Técnico Hídrico ni nada de eso, solo soy un Paceño orgullosamente nacido en esta tierra que ya ha visto pasar, huracanes, tormentas, llovidas y demás y siempre me he preguntado si habrá alguna solución real y costeable para remediar y evitar que todas esas avenidas de agua de lluvia vayan a parar al mar.
Claro y por supuesto que me llena de alegría ver llover, sobre todo después de varios años en los que las lluvias han sido escasas y tanto los agricultores y ganaderos suspiran por ellas para poder alimentar a su vaquitas y sembrar sus plantíos tratando de ahorrar lo más posible esa agua que aveces pareciera negada a los Sudcalifornianos.
El mismísimo Sr. Gobernador del Estado, el Profesor Víctor Castro Cosío reconoció en días pasados que la solución a la falta de agua y la manera de tratar de contenerla no es una tarea nada fácil por el costo que esto podría representar y tomando en cuenta que somos un Estado con muchísimo terreno, poca población en general poco presupuesto asignado para ello, pero que junto a su equipo de trabajo y Asesores no deja de buscar la manera de paliar al menos este año problema que se presenta de la escasez de agua en BCS.
Lo que se ha hecho desde hace ya tiempo atrás es tratar de crear una cultura de cuidado de ese vital líquido, no tirar agua solo porque sí, regar las plantitas ya por la tarde para que no se evapore por el color, usar solo la indispensable que se ocupe y demás. Campañas permanentes de cuidar el recurso, etc.
Sin embargo tenemos otro problema que es la ya vieja red de suministro de agua potable en la Ciudad de La Paz, misma que urge resolver porque mucha de esa agua se desperdicia por fugas en la red y eso definitivamente cuenta y cuenta mucho.
Por otra parte y como resultado de tanta agua que se nos viene encima cada vez que llueve, vemos como junto con ella se acarrean también lodo, piedras, desechos de basura acumulada en los arroyos y demás linduras que mejor ni les cuento y que al ser la mayoría de las calles de esta ciudadantes arroyos nuestras calles quedan hechas un desastre y el hermoso malecón Paceño convertirse en un auténtico muladar que obliga a las Autoridades a invertir una gran cantidad de recursos en limpiar, arreglar, desazolvar y dejar limpio ese espacio que es uno de los lugares ya clásicos de recreación Paceño.
Solo quisiera que se cree consciencia de la importancia de cuidar ese escaso recurso que es el agua, que aquellas personitas amantes de tirar su basura o desechos en los cauces de arroyo entiendan que existen lugares propios para depositar la basura y dejen de tirarla en donde no deben; no solo porque se contaminan los mantos acuíferos si no porque al hacerlo contribuimos a crear otros problemas que puedan convertirse en un asunto de salud pública.
Así que ya sabes, “agua que no has de beber… almacénala” porque no sabemos cuando en verdad la vayamos a necesitar.
Nos leemos más adelante …










