¡Allá vamos de nuevo!!
Por: Salvador Castro Iglesias
Y allá vamos de nuevo, otra vez, ya merito, al semáforo amarillo del COVID-19, y aparte de eso la no muy remota de pescar la variante Omicron que ya está pegando en muchos países Europeos.
Pareciera que estas amenazas nunca se irán, nos seguirán pegando con todo por mucho tiempo, en verdad eso preocupa (al menos a mi si).
Comento lo anterior en virtud de que si usted sale a la calle de nuestra Ciudad de La Paz, podrá observar a mucha gente campante y sonriente sin su cubre boca que se supone existe y debería de utilizarse ya como algo de rutina para salir a cualesquier lado, pero no amigos, ahí van esas gentes por los caminos de Dios valiéndoles chetos el COVID y todo lo demás.
Valiéndoles hasta que se infecten, contagien a los demás y se vayan muriendo uno a uno caray.
No sé quien afirmó que los humanos somos seres civilizados, la pobres Autoridades están (o deberían de estarlo), cansadas de repetir como merolicos “Usa el cubre bocas”, “Guarda tu distancia de 1.5 metros”, “ponte gel antibacterial” y mil cosas más para que la gente comprenda que la nueva normalidad llegó para quedarse, que los virus mutan e infectan a la gente sin distinción y que mucha de ella muere irremediablemente.
Fiestas de a montón en las casas, en las calles, todos muy contentos deseando ya que lleguen las fiestas navideñas para festejar.
Lo grave del asunto es que este virus o su nueva variante no avisan, llegan, se instalan como Juan por su casa y comienzan a debilitarnos hasta que nos damos cuenta, pero en muchos casos ya es demasiado tarde.
Tal vez algunos pensarán que soy agorero del mal o un fatalista, pero la realidad sobrepasa cualquier augurio pronosticado sobre esta pandemia.
La realidad es que ya nada es ni será como antes, la nueva normalidad nos obligará por las buenas o por las malas a entender que la pandemia es una realidad, no se ha ido a ningún lado, y que seguir vivos y sanos dependerá de aprender nuevos hábitos de convivencia, con la tal “Sana distancia” que a veces sentimos nos ahoga y nos impide entenderla.
Ya no quiero saber de amigos queridos o conocidos que se ven al más allá (o al más acá), porque les pegó el COVID y se fueron, así, enfermos, encerrados en un frío cuarto de hospital y sin poder despedirse de sus seres queridos.
Triste y lamentable asunto amigos, ¿podrán más las costumbres sociales arraigadas en nuestra vida diaria?, ¿podremos evitar las aglomeraciones?, ¿nos despediremos ahora y para siempre desde lejos sin el abrazo y el beso de despedida tan queridos por los Mexicanos?. La verdad no lo se pero trato, les juro que trato de no abrazar a mis seres queridos, de no apachurrar a mis nietos como antes, y eso duele (tal vez sea porque me voy volviendo un poco más viejo con la edad.
Me había propuesto ya no escribir sobre el COVID, la mera verdad que si, pero cuando leo que posiblemente vayamos de nuevo para atrás no me queda de otra que volver a tocar el tema.
En fin amigos lectores, espero de corazón que todos entendamos que no ha pasado la pandemia, está tomando fuerza y solo juntos y siguiendo las nuevas reglas de salud podremos avanzar vivos (muertos no creo) hacia un mejor futuro.
Nos leemos más adelante …