• Era un hecho, el cáncer llega a mi vida
• Sobreviviente de cáncer de mama
En el marco del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se conmemora el 19 de octubre, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Baja California Sur, presentó el testimonio de Jacqueline I., quién contaba con 38 años de edad cuando fue detectada con cáncer de mama; recuerda que fue en octubre de 2014, cuando se detectó una bolita en el seno derecho.
Dos días después acudió con el especialista y le ordenaron un ultrasonido mamario y ahí empezaron a realizarle una serie de estudios, finalmente el resultado de la biopsia les reveló el diagnóstico: carcinoma lobulillar invasivo.
La propia Jacqueline nos platica su testimonio como sobreviviente del cáncer de mamá: Nunca había escuchado éste término, era completamente desconocido para mí, pero ese día aprendí que se trataba de un tipo de cáncer de mama. Era un hecho, el cáncer llega a mi vida. Era hora de prepararme, pues sabía que me esperaba una enorme batalla.
Me explicaron todo el proceso que debería pasar, empezando con una cirugía que me haría perder mi seno, posteriormente 6 ciclos de quimioterapia que me provocarían una serie de efectos secundarios entre ellos la pérdida de mi cabello.
En ese momento pasaron mil cosas por mi cabeza, no lograba entender cómo mi vida había cambiado tanto en tan poco tiempo…. Lo primero que hice fue hablar con mi familia para darles la noticia. Recuerdo muy bien el día que hablé con mis padres, les dije que, si estaban dispuestos a estar conmigo y acompañarme en esta batalla, necesitaba que se subieran conmigo al barco, pero que se subieran con la mejor actitud, con toda la energía positiva igual que yo….
Que quería que me acompañaran a mi cirugía, pero que no quería ver a nadie llorando en el hospital, que si me iban a visitar era para contarme un chiste, para hacerme reír o simplemente para estar a mi lado……y así fue.
Al día siguiente de mi operación, llegó el cirujano y su auxiliar para revisarme, yo había pasado muy bien la noche, ninguna complicación.
Antes de que el doctor se fuera me pregunto por qué estaba tan contenta, que las enfermeras que me cuidaron durante la noche le preguntaron si yo no sabía de qué estaba enferma….me reí y le contesté que ya no tenía el tumor en mi cuerpo y que esa para mí era una razón más que suficiente para sentirme FELIZ.
Me fui a casa a recuperarme de la cirugía y a prepararme para la siguiente etapa, durante el mes de recuperación traté de alimentarme lo mejor posible, hacía mis 3 comidas diarias abundantes en frutas, verduras y proteína.
Y así, cuando menos lo esperaba llegó el gran día de mi primera quimioterapia.
¿Sentía miedo?……claro que sentía miedo, el miedo natural a algo desconocido, pero sabía que no había vuelta atrás, la guerra contra el cáncer estaba declarada y debía continuar con la siguiente batalla…….y así continué con cada una de mis quimios.
Los efectos secundarios de las quimioterapias dependen de cada persona, cada cuerpo es distinto, cada persona es distinta, pero a final de cuentas sea como sea todo lleva una misma finalidad, vencer al cáncer.
Yo me preparé y siempre acepté que perder mi cabello era parte del proceso.
El proceso en la lucha contra el cáncer puede lastimarte tanto como solo tú se lo permitas, la forma de afrontar la enfermedad solo depende de ti.
Por último, y por más extraño que parezca, quiero compartirles lo que el cáncer le ha dejado a mi vida.
El cáncer me ha enseñado a ver la vida de una manera muy distinta, me enseñó que tengo el privilegio de una segunda oportunidad de vida, me enseñó a valorar a las personas, a disfrutar de los detalles, a ser agradecida, a vencer mis miedos, a confiar en mi misma, a cuidar mucho más mi salud, a cuidar mi cuerpo, me enseñó lo valiente que puedo ser.
Hoy me queda claro que la vida es un instante y que la tenemos que vivir al máximo, cada día es un regalo que se nos da y que solo tenemos que aprovecharlo sin perder el tiempo. El pasado no existe, es algo que ya pasó y el futuro es algo incierto que aún no llega, así que solo tenemos éste día para vivir, por lo tanto hay que aprender a disfrutarlo.
Hoy valoro y disfruto cosas tan simples de la vida como lo son el hecho de poder caminar, comer, poder levantarme, recibir un abrazo, dar un beso, decir un te quiero.
Cuando llegue el último día de mi vida y me pregunten ¿qué hiciste con tu vida?….quiero poder decir: la disfruté al máximo y fui ¡muy feliz!. Recuerden ser felices y nunca dejen de sonreír.
Actualmente, Jacqueline es atendida en la Unidad Médica de Atención Ambulatoria del IMSS, por el oncólogo Andrés Mares Contreras en el área de Oncología Clínica, quién nos dice que el cáncer que padeció la paciente se encuentra en remisión, por lo debe continuar en control, realizándose estudios periódicamente y asegurarse que la enfermedad no ha regresado.