Despidiendo lo que será historia
¿Cuántos años han pasado? ¿10, 15, 20, quizá 50,? mucho más que la mitad de mi edad. Cuando incursione en el periodismo a pedimento de Rogelio Félix Félix habían transcurrido algunos años. Para el año de 1993 había obtenido mi retiro por jubilación. Un día mi compañera me dijo que me pusiera a hacer algo, hasta me jugo la broma y me dijo: ve a la esquina y me dices quien viene pero ponte a hacer algo. Ya se retiraba y se dio la media vuelta, aparte de enseñar que otra cosa saber hacer, ¿verdad que escribir? Al día siguiente hable con Zuloaga que estaba en la brigada del peninsular y me dio una participación cada tercer día. A los cinco días aumentaron a cuatro días, y después de una semana querían en la columna seis veces a la semana porque en ese entonces aparecía en el peninsular.
Tratamos con jefes de información como Benedicto Hernández, Alberto Antuna, Eliseo Zuloaga, todos ellos buenos amigos y compañeros. Beto murió, Benedicto hizo equipajes a su tierra natal, Eliseo evolucionó hasta los digitales y mantiene un buen porcentaje de auditorio, el más reciente de los jefes de información es también nuestro amigo, Humberto Zamora. Una seguida acuciosa que en cualquier momento está en condiciones de dar información precisa y un nivel profesional bastante acertado.
En años anteriores había estado en el sudcaliforniano Leoncio Aguilar, y la primera incursión hacia el peninsular fue cuando era director Fernando Amaya Guerrero, también ausente, ha sido un sendero largo con murallas enfrente como cuando Jesús Chávez dirigió el Cali sureño, era David contra Goliat. Le echamos la mano con mucho gusto ya que el dragón era Leonel Cota Montaño. Había estado en la voz con Adán Rosales, el forjador con Alfredo Polanco, en BCS con la familia Dibene Geraldo, Abante con Alfredo Carballo cota, en la voz del sur con Onésimo Estrada, todos ellos buenos camaradas al igual con la señora Armida Torres de Caloca cuyo espacio lo toma mi hijo el Ing. Alfredo Gonzales Jr., prácticamente Director de la revista Raíces con nuestro inolvidable amigo Mario Santiago en la revista “Compas” y desde luego hoy casi casi más de 20 años con el Director General del Peninsular Salvador Estrada Piñuelas.
Desde luego un entrenamiento positivo lo recibí en el Eco de California que lo vine así lo quiero entender afinando los demás medios informativos, con el amigo Alejandro Salazar de Concepto en una segunda generación ya que a su padre mi amigo Alejandro también le ayude en su revista gráfica.
Al despedirse a este año en la persona del medio informativo del peninsular agradezco de igual forma a Cuauhtémoc Morgan que nos abrió un lugarcito en el colectivo pericu y nos dio la facilidad de llegar a mucha gente.
Ojala pudiéramos estar todos juntos al menos en año nuevo y brindar por el nuevo año, analizar los aciertos y los errores que hemos tenido en nuestra sociedad, estar en paz con Dios, tenerle la promesa que en mucho mejoraremos y depuraremos nuestros conceptos. Choquemos las copas y esperemos vernos el año próximo y esto solamente Dios lo sabe.