En la opinión de Alfredo
• Deuda con Rosita Mendoza Salgado.
• Respuesta de Meade.
• Ernesto Chávez, como pocos.
• Se mueve el tapete por Carabineros y Luis Donaldo Colosio.
Alfredo González González.
Estamos en deuda con Rosita Mendoza Salgado. Independientemente de su reciente creación literaria donde da vida y sustancia a la ciudad de La Paz, la producción abarca 130 años de la vida paceña donde la insipiencia del comercio, turismo, obra pública y otros, fueron básicas del entonces Distrito Sur de la Baja California. También ha dado vida al teatro Juárez. Un inmueble que por décadas había quedado abandonado y que en un conjunto de buenas voluntades lo revivieron y ya se han hecho presentaciones del rango cultural. Dicho así, se minimizan los esfuerzos de Rosita y de algunas instituciones que aportaron recursos, pero vamos a insistir que la escritora requiere del alimento espiritual que toda gente preocupada por su solar deja los años de su vida para que las nuevas generaciones jamás se olviden como fuimos, como somos y como queremos ser. En síntesis en una dama preocupada porque no nos roben nuestra identidad.
La presencia, del secretario de desarrollo social el Lic. Meade, es testimonio de la forma en que va dando respuesta a carencias, a desesperanzas, a tristezas. Va marcando un paso firme y es hoy por hoy una de las principales piezas en el ajedrez Político de Enrique Peña Nieto. El secretario del desarrollo social no pudo tener mejor escenario, acompañado por Carlos Mendoza Davis, va dando respuestas y autorizaciones con satisfactores a las necesidades del pueblo sudcaliforniano. No hace turismo social, planta el pie y dice lo que va a hacer, ese es el tipo de Político que requerimos. Al preguntársele que si era uno de los presidenciales, repuso: Creo que cada quien debemos cumplir con nuestras obligaciones como parte de un equipo de trabajo que si se suman todos los esfuerzos de buena voluntad, seguramente que el progreso será común. Fueron otras sus palabras, pero así las entendimos.
En otro orden de cosas, en la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado, hay un secretario particular que tiene buen maestro. Sencillo, cordial, contagia confianza y optimismo. Puede resolverse un problema o no podrá resolverse, aquí de lo que hablamos es del trato con la gente. Como una cosa muy original creo que es el único secretario particular que contesta las llamadas telefónicas, salvo una honrosa excepción. La conclusión es que, Ernesto Chávez es un buen discípulo que tiene un buen maestro. No se puede esto negar pero también es un hecho de que cuando alguien lleva una situación lo atiende, se le habla con la verdad y no lo orillan a estar dando vueltas y más vueltas, es una persona ágil y dedicada.
Y lo que se dice en la calle y en los mentideros Políticos, que se advierten algunos movimientos con las miradas ansiosas hacia el edificio de Carabineros y Luis Donaldo Colosio. Prometemos dar los nombres en cuanto se nos confirme, no estará por demás recordar la frase de un filósofo de la Política el maestro Jesús Reyes Heroles. Llegar a la meta soñada en el servicio público es algo así como el matrimonio, hay que llegar a la hora en punto, donde se habrá de contraer en enlace ante Dios, tratar de llegar antes o después y peor todavía dando codazos y metiendo zancadillas es signo de la inmadurez y de una admisión desbocada de poder que lo estableció el psicólogo Adler consejero de los Políticos norteamericanos de los 40´s, a quienes decía: Lo que pierde al hombre es el afán desbocado de poder.
Coloquialmente podríamos decir: El que juega a la lotería o cualquier otro juego de azar por necesidad, pierde por obligación. En otras palabras y ojalá esto no incomode a los 3 ya identificados y que no lo digo por las reservas del caso, no es válido que se anden sudando calenturas adelantadas. El deber es trabajar porque finalmente es la mejor de las Políticas.
La frase de hoy viene de la filosofía popular: No vayan a quedarse como las novias de rancho, vestidas y alborotadas.










