ECO PENINSULAR
• Inquietud en los internautas.
• Cuidado con los ofrecimientos.
• El carretero de la muerte.
Alfredo González González.
Corrió la noticia en el sentido de que la tarifa cero en algunos casos como el de prepago de llamadas celulares a partir del 1 de enero próximo tendría una tarifa de 3 pesos por minuto, que al parecer incluye dichos servicios lo que neutraliza aquello de se había dado un paso adelante en ese aspecto en los teléfonos celulares.
También se dijo en el círculo de amigos que aquellos considerados en paquete no sufrirán alteración alguna. De cualquier forma esto podría llevar a estrategia a que se cambien de plan.
Estaremos de acuerdo que de estos asuntos se puede esperar cualquier cosa en cualquier momento, no importa que haya contratos de por medio. Debería buscarse un equilibrio para que ninguna de las partes sean de prepago o del otro sistema salgan perjudicados.
También empezó la parafernalia de dichas empresas que efectivamente nos tienen informados al minuto amén de los espacios recreativos, pero están haciendo su lucha.
La cosa es que telefónicamente ofertan a los ya existentes “mejores imágenes” otros aparatos como antenas modernas.
El peladaje que detentamos equipos de 490 pesos pudieran contar con alta definición y otras cosas y quienes pagamos 490 pasaríamos a pagar poco más de 600 pesos.
Cuando parece todo estar más o menos arreglado viene la rúbrica, consistente en que debemos suscribir un pagaré de 12 mil pesos por si un aparato se daña.
Lo que no se dijo es si esos daños provienen de altas y bajas corrientes que se presenten intempestivamente. Hemos tenido amargas experiencias cuando se hacen los pagos en lugares que no son la negociación llamada Elektra.
Con la autoridad de una experiencia llegué a pagar la cuota como si ya tuviera estas altas definiciones y mayores claridades, hasta que una asesora me comentó, usted pagará 490 pesos sea quien sea que le esté cobrando.
El ultimo malestar que sufrimos fue a que ir a pagar a un Oxxo situado en Bravo y Ramírez se me indicó que mi cuenta no existía lo que me ocasionó ir a buscar donde pagar.
En otro orden de cosas, la escritora de esta semana será en referencia de Selma Lagerloff autora de “El Carretero de la muerte”.
Es complejo, entre en detalles, pero a mi modesto saber y entender, la médula de la obra es aquella que se refiere a quienes son transportados después de dejar el mundo material. No obstante su misión no es eterna, pues, durante la noche de San Silvestre, marcada en el calendario el 31 de diciembre aquella persona que muere en el último minuto del 31 de diciembre toma las riendas de la carreta.
Si cada quien le da una interpretación de la obra de Lagerloff habría cosas importantes que decir. Para un servidor, de entrada pensé en que ni la muerte es eterna en su encomienda ya que cada 31 de diciembre, según la autora, durante la noche de San Silvestre tendrá su relevo.
Tiene todo un año para analizar comportamientos de aquellos que transportan. Analizar el humanismo, los gestos bondadosos las formas que se comportaron ante la sociedad, su respeto por los valores de la humanidad y en fin los comportamientos que han de normar un criterio durante un año.
El espectral personaje tendrá 365 días para dar los sepulcros con vasta experiencia. Habrá también el momento para el descarnado carretero.
Así pues, el carretero de la muerte tiene principio y lo más irónico, también tiene final. No se le podrá culpar de nada, porque de acuerdo con la escritura cumple una misión y en los platillos de la balanza que pervive la conducta buena o mala de los seres humanos, algunos con capacidades de sacrificarse por un mundo mejor y otros por haber violentado todos los valores de justicia y de humanismo.
Esto también tiene su ciclo final que transpone los linderos del más allá de la muerte que puede conducir al inframundo y encontrarse de frente con los males que ocasionaron.
La frase de este lunes, en una conversación en círculo de amigos, vinieron a la plática diversos nombres. Sin demerito de ninguno de ellos, al referirse a Isidro Jordán Moyrón, con respecto a las responsabilidades que viene cumpliendo, expresó: Naturalito, naturalito.