ECO PENINSULAR
• Su majestad: “La santa burocracia en el ISSSTE”.
• La impotencia ante el poder tras el escritorio.
• Un trámite sin solución con 4 meses de realizado.
• A ver cuando se acaba esto.
Alfredo González González.
Cuando se creó el área para los trámites de los pensionados, pensábamos se acabarían tortuguismos y trámites que van retrasando la solución para la devolución de unos cuantos pesos que no llegan a 4 mil. Tal es el caso de las oficinas, que con todo bombo y platillo se creó, para quienes han cumplido con su guardia. Soy uno de tantos que diariamente hacen presencia con la esperanza de ir a recoger un cheque que es nuestro porque no se les va a pedir nada regalado y si 4 mil pesos no representan nada para los que están allá arriba para nosotros es la esperanza de un algo que pueden ser satisfactorios en estos días.
Hace 4 meses se nos pidió hasta el acta de defunción, ¡ah! Pero faltó un documento que no nos dijeron era menester y el día de la mentada cita resultó que faltó otro requisito, que, de llevarse, tendrá que transcurrir otros 4 meses si las damas o caballeros que están al frente no tienen otro “olvido” habiéndosele dejando dirección, teléfono y estando a 50 metros de su sede.
Esta es la importancia de ejercer el poder tras el escritorio. Los sistemas deben ser modernizados. De nada sirve embellecer las oficinas, llenándolas de aparatos si el pensionado que ya cumplió puede andar con un bonito pantalón, pero sin calzones.
¡
4 meses más por un error u olvido, o prevaricación que seguramente los que no tienen necesidad no saben medir las consecuencias! Por ello queremos llamar la atención de la señora delegada y se acaben estas cosas, que lesionan la condición humana. 4 meses más, por mi parte, pueden quedarse con ellos, pero no puedo gastar mi salud por estas irresponsabilidades.
No dudo que la señora delegada tenga las mejores intenciones, pero de buenas intenciones está empedrado el camino de los infiernos. Tal vez anden más hambreados los irresponsables que todos aquellos que cruzamos las veredas de la incomprensión. No debemos dudarlo, hay gente valiosa en el ISSSTE, pero hay otros, que son auténticas rémoras a las que seguramente les sobra el dinero, que a lo mejor no les sobra para tanto. A ver cuando se ponen en sintonía en tiempo y forma, para que los interesados no vayan llevando en “abonos”, los requisitos para rescatar una pírrica cantidad, si el resto de los pensionados están satisfechos, con el trato que se les ha dado, los felicitamos, pero es lamentable que, por falta de información, se tenga que esperar un tercio de año más. No estoy acostumbrado a mendingar ni a pedir limosna, por mi parte, pueden quedarse con ellos y repartirse a partes iguales.
Vaya esto también para restregar en la frente a autoridades de nivel nacional para que tengan la delicadeza de crear una información de los perfiles humanistas de los que carecen algunos burócratas del ISSSTE y no haya gente que caiga en la displicencia de que para ellos un RFC es lo mismo que una persona. Están equivocados.
Esto es nada más una muestra de lo que sucede salvo las honrosas excepciones de algunos que creen tener tomado a Dios de los cabellos y ojalá alguien se tome la molestia de presentarle este periódico a la señora delegada del ISSTE con todo nuestro respeto.
El valor del ejercicio público de quienes representan el puente de comunicación entre el público y la institución que representan, es la agilidad, la atención medida en tiempo y forma y, sobre todo, si se tienen los datos para comunicarse con un pensionado lo hagan, no les pedimos que vengan hasta nuestro domicilio que se encuentra a 50 metros. Nada más falta que lo exhumen al pensionado para ir a recibir la miseria con que nos lo están aventando. Repito, es de ustedes ese dinero, aprovéchenlo.