ECO PENINSULAR
Alfredo González González
Los últimos acontecimientos marcaron nuevos criterios.
Estancias y esquimales.
Los conceptos hasta hace unos días vertidos parecían enmarcarse en la civilidad en cuanto a la movilidad se refiere. Sin embargo, sucesos vergonzantes señalaron que uno de los actores en el conflicto, embistió a una unidad de UBER en el sur del Estado.
Me comenta por la hebra telefónica una persona seria que el taxista se encontraba al acecho para cometer el desatino lo que de hecho indica premeditación y esto no se puede considerar como una cuestión espontánea sino que se concibió para enrarecer el ambiente. Sea como fuere, es menester hacer algunas consideraciones:
La ley de la oferta y de la demanda también obedece a las preferencias de un consumidor o de un solicitante de un servicio, en este caso de transporte.
Hay transporte público que se distingue por la caballerosidad de sus conductores, sin embargo, hay otros que reniegan porque tienen que parar la unidad, bajar una plataforma para que una persona discapacitada se le facilite el descenso en ocasiones con todo y su silla de ruedas.
Pero no es hora de decir que es más bueno o menos bueno. Al abrirse la libre competencia, unos y otros tendrán que mantener un servicio decoroso, que le permita al viajero comodidad y tranquilidad, al mismo tiempo que salvaguardesu economía.
Reconozcamos pues el interés del gobernante y de los dirigentes de las organizaciones a las que se encuentren afiliados. Aquí se cumple aquello de que: en muchas ocasiones en las diferencias se encuentran las coincidencias. El resultado de todo esto es el esfuerzo que pondrán todos los conductores y al final del camino los favorecidos serán los ciudadanos que elijan el tipo de transporte.
No darle la razón a quienes ofrecen un mejor servicio y más barato, sería un capricho y esto seguramente lo reflexionaránno solamente los legisladores locales sino también las federales de lo contrario estaremos apapachando a monopolios o a cacicazgos del volante. Una de las cosas que favorecerían es que los taxistas obtuvieran su aplicación para que a través de centrales de radio les comunicaran a sus afiliados donde se requiere un servicio, pero siempre será en desventaja si quieren en un solo viaje ganar lo que se gana en tres o cuatro.
Por otro lado y ya en otro tema, hace algunos días nos referimos a las declaraciones de un Senador de la República, solicitando que ya cesaran las opiniones sobre las estancias infantiles. Por aquel entonces opinamos que de ninguna manera se puede cerrar ni se debe cerrar un capítulo que no ha concluido.
A raíz de todo esto, nos han llegado informacionesalarmantes en el sentido de que niños y niñas han sidoviolados, inclusive por personas cercanas a las criaturas. Se nos habla de un caso que nos erizó la piel acontecido en otras latitudes de la República, donde se han encontrado cadáveres de niños a quienes al practicárseles la autopsia, los médicos forense se han percatado de que carecían de corazón, riñones, hígado y que mucho se temía que los autores de tan desalmados hechos fueran traficantes de órganos o incluso utilizar los cuerpos para comérselos.
Todo esto ha quedado en silencio. Sin embargo,podemos deducir que una de las reglas preventivas sería que esas criaturas deberían de estar en lugares adecuados y uno de ellos serían las estancias. También, otra forma de cuidar a los niños sería la supervisión de entradas y salidas de las escuelas, esto no solamente en B.C.S. sino en toda la República. Por esto, la importancia que tiene el no cerrar el capítulo referente a las estancias infantiles porque nos ahorraríamos dolor y frustraciones.
Queremos citar también una costumbre que por años se practicó entre los esquimales. La intuición de la supervivencia los haría tomar medidas, si se quiere ilógicas. Al sobrevenir un alud, el operativo se concentraba en salvar a los más pequeños porque representaban y representan la prolongación de la especie. Si se detenían a salvar también a los ancianos corrían el enorme peligro de que también los adultos desaparecieran.
Lo anterior tampoco quiere decir que los ancianosdeben de abandonarse a su suerte. Existen programas que van avanzando y que se espera se superen, como por ejemplo el llamado 65 y más, asilos y en otro de los casos el cuidado de familiares. Lo de los esquimales tiene el ángulode supervivencia por falta de medios.
Las estancias de ninguna manera deben de reducirse porque no vamos a avanzar hacia el futuro y no podemos destapar unos pozos para tapar otros. Aquí la solución es que la ciudadanía opine sobre el particular y si el proyecto de la IV transformación,dicho con toda consideración, marchará armónicamente, no se debe de proceder de golpe y porrazo, por lo que a las estancias no se les debe juzgar por igual. Lo ha dicho el propio presidente, el pueblo da y el pueblo quita. Siverdaderamente enrumbamos hacia una democracia integral el pueblo debe de decidir la forma en que se va a cortar el traje a su medida.
El pensamiento del día:
¡” MUCHAS DE LAS DIFERENCIAS, CUANDO SE APLICA LA DIALÈCTICA Y SE ESCUHA AL PUEBLO, SUELEN CONVERTIRSE EN COINCIDENCIAS”!.