ECO PENINSULAR
Alfredo González González
El castigo a la soberbia.
Dentro de las sagradas escrituras viene un capítulo que se refiere a un hecho de la era judaica-cristiana y habremos de citar una vez más el nombre de un emperador de nombre Nimrod, célebre por sus riquezas y su poder.
El mensaje refiere que era tal su vanidad que un día escuchó hablar de Dios quien según habitaba en la parte superior del cielo.
Aunque se asegura que el último salmo de Jesús según el Apóstol San Juan fue el de la expresión: “búscame en el desierto, en el mar, en la vegetación y hasta dentro de ti y ahíme encontràs…. Yo no requiero de palacios ni de lujos”.
El fragmento anterior manifiesta que entre más lujosos sean los lugares donde se adore al más humilde de entre los humildes, es mejor y hasta la fecha el salmo en cuestión no ha sido aceptado por el Vaticano.
Pues bien, lo que deseaba Nimrod era estar a la altura del supremo hacedor, creyéndose tan superior como él.
Mandó construir una gran torre para escalarla y llegar hasta lo más alto y de esa forma estar a la misma estatura moral de Dios. Tal acto de insolencia y falta de sentido común, hizo que sus súbditos iniciaran la construcción. Cuando creyó que estaba lo suficientemente elevado un suave soplido se escuchó y la torre cayó estrepitosamente.
Pero, ¿a qué viene todo esto? El ser supremo consideróque dicho intento había sido un acto de soberbia y había que buscarle un castigo. Entonces dispuso que los integrantes de aquel pueblo, usaran un lenguaje diferente de tal suerte de que no se entendieran.
Fue tal el desconcierto que hubo corrientes migratorias hacia diferentes partes del mundo. Hay quienes aseguran que esto dio paso al nacimiento de diversas lenguas, visto esto, desde el punto místico y humano.
Entonces, ¿Qué es lo que pasa en el Congreso del Estado?
Sencillamente lo mismo. De acuerdo con las últimas informaciones parece ser que no hablan el mismo idioma. No es que queramos que todos piensen igual, sino que haya formas civilizadas de manifestar sus inquietudes y no exponer a la crítica y a la chunga pública la respetabilidad de una institución como lo es el poder legislativo y no porque este falle, sino porque las aviesas intenciones de unos y de otros, a veces no los hacen reflexionar.
Surge entonces la soberbia, dicho de acuerdo con las acusaciones de unos y de otros en lo que se refiere a la malversación de fondos, porque en el fondo, esto representa una ambición a futuro y para ello se requiere de poderío económico sin haberlo adquirido con honestidad.
Al rebasarse las normas elementales de lavar la ropa percudida en casa, la sacan a tender hacia el exterior, porque pasada legislatura y no es que no estemos de acuerdo que el manejo de los fondos que pertenecen al pueblo, sean obtenidos en forma poco ortodoxa, sino que aquellas legislaturas convocaban a sesiones secretas donde se podían limpiar el producto de sus prepotencias, arreglando las cosas sin que la institución saliera lastimada y desde luego los recursos regresaran de donde fueron tomados.
Pero tal parece que Nimrod anda rondando por ahíporque algunos senadores arreglan sus asuntos a zapatazo limpio, según un video transmitido, tal vez porque al agresor le dieron en la llaga.
Esto indica que en algunos casos la cultura política, no ha llegado a tocar la conciencia política de algunos, porque en el caso de los diputados locales, tan pronto se convierte en un toma y daca, importándoles madre la respetabilidad de la institución. También denota que las dirigencias de los partidos políticos tomaron de aquí y de allá importándolesúnicamente cantidades y no cualidades, porque también debemos de decir que en todos los partidos políticos hay gente de valía pero que son soslayados precisamente por sus cualidades que no se prestarían a enjuagues que ya tienen enfadado al pueblo de México.
El pensamiento del da:
“NIMROD RESULTA UN POEMA A LA HUMILDAD FRENTE A LA INSOLENCIA Y PRETENSIONES ECONÓMICAS DE ALGUNOS LEGISLADORES”.