ECO PENINSULAR
• Quizá hoy haya noticias. • Uno de los grandes de la psicología. • La temática del sexo no es nueva. • Generalidades.
Alfredo González González.
Hoy ya habrá noticias sobre ese tema que ha levantado ámpula, los matrimonios igualitarios. Situación de aristas afiladas, porque presentan vértices sociológicos, religiosos, familiares, pero por otro lado están enfrente los derechos humanos, sin que esto significa que promovemos o repudiamos esta cuestión, que se le debió dar importancia y ahora necesitarán la reflexión profunda del razonamiento, porque de alguna de las partes habrá sacrificio de popularidad, pues dejaron que creciera y se convirtiera en una papa caliente que debe tratarse con alteza de miras, sin fanatismos o inconsecuencias.
Fue deplorable por ejemplo, las condiciones que dejaron las áreas sanitarias, empanizadas de excremento. El intercambio verbal y los calificativos no merecen el respeto de quienes están en las columnas del Congreso del Estado. Porque hubo asistentes que con el ánimo predispuesto a lo que no es correcto, fuere de la parte que fuere y resulta peligroso que esto pudiera concluir como el rosario de Amozoc, apuñaladas. Este despacho se está escribiendo el pasado miércoles 26 de junio a las 17:00.
Sigmund Freud, psicólogo y fisiólogo destacó a principios del siglo XX un enfoque basado en el pansexualismo en su corriente psicológica del psicoanálisis. Una disciplina que gran parte de su sustento lo cimentaba en la sexualidad. Posteriormente a la primera posguerra le tocó atender a mujeres alteradas por la situación de sus esposos en el frente, padeciendo neurosis, histerismos, ansiedades, por la situación de la primera guerra.
En el proceso del psicoanálisis. Que en gran parte se debe a uno de sus colaboradores de apellido Charcot, se presentaba el fenómeno llamado transferencia que ante la comprensión y paciencia del psicólogo cobraba forma una simpatía en exceso en cierta forma riesgosa porque había tendencias de enamoramiento a través de la catarsis o desahogo mental. Charcot no lo consideró ético y los científicos se separaron.
Freud, padre del psicoanálisis, a través de esta técnica de inducir al paciente a través de la hipnosis a ese desahogo en sus diversas edades para encontrar en una de ellas el origen de sus males. Escribió una obra titulada La interpretación de los Sueños que sirvió mucho para la atención de sus pacientes. Considerado un uno de los autores más valientes por haber publicado sobre experiencias personales, incluso el estado dudoso de su sexo, para tal efecto coordinó algunos citas con pacientes jóvenes y apuestos que había tratado y que lo habían llevado a dudar de su género. La duda se disipó y esto había sido una empatía que fundamentalmente gira en torno a una sana amistad y una firme fraternidad.
Con Freud se dialoga sobre el complejo de Edipo, de Elektra y el de castración. Fue duramente criticado por las condiciones de la época y además según algunos investigadores dicen que fue el primer científico que utilizó la cocaína con fines terapéuticos.
El tema del sexo ha sido tema de polémicas o de sucesos en diversas épocas, a los guerreros troyanos o espartanos les entregaban en custodia a un joven adolescente para que los iniciaran en el arte de la guerra y obviamente en el uso de la espada, la lanza o en los carros de combate. Llegaban a la primera juventud con una identidad consolidada. En esa época de compañeros, de armas, tanto el uno como el otro, saben que sus vidas dependen de la lealtad recíproca en el combate, por ello se decía que un soldado espartano valía por 5 de sus enemigos y ahí está el llamado “paso de las Termópilas” que llevaban la estrategia de uno de los ejércitos y en donde resistieron los espartanos durante un largo tiempo, no obstante que el enemigo lo superaba en número 4 veces más.
En todos los tiempos se ha presentado el tema complejo o ha permanecido la solución sin tocarse por espacios prolongados, quizá porque los políticos que se entremezclan en estos conflictos le temen al sacrificio de popularidad. Alejandro Magno tenía sus opiniones y pese a ser un gran general se decía que simpatizaba con lo que la sociedad había hecho leyes y costumbres. Sócrates tenía una frase, ambigua por cierto: “Para gozar la mujer, para placer el hombre”.
Se puso fuerte el verano,
con el tema que discuten,
del matrimonio igualitario,
no se convierta en circo romano.
El ambiente está pesado,
se escuchó en el caserío,
ojalá que hayan usado el buen criterio
Los señores diputados.