ECO PENINSULAR
• Desorden en el parlamento sudcaliforniano. • En la picota: Ortega Pillado, Ramíro Ruíz, Humberto Arce, Marcelo Armenta y Esteban Ojeda. • Política parlamentaria abollada.
Alfredo González González,
Pssst, pssst, estamos en la política del siglo XXI. Los señores diputados federales en antaño, se identificaban con un sombrero tejano y una pavorosa pistola calibre 45. Hoy, con las excepciones la identidad de los diputados locales es la holgazanería. Un cuerpo colegiado cuyos cerebros parece que fueron diseñados con chile, sal y manteca.
Jamás hemos comprendido que quienes ocupan esas curules como una carambola de la elección presidencial, no han respondido al esfuerzo del pueblo sudcaliforniano, que a través del congreso constituyente de 1972 fue posible darnos el poder legislativo.
Creyeron haber llegado a la Dolce Vita o al Shan-Gri-La, pero se encontraron que la cuestión no era tan fácil, porque la actitud sínica de sustraer los bienes del pueblo, los puso en el fiel de la balanza. Es que el agua no se puede mezclar con el aceite.
Un Esteban Ojeda, “Lider espiritual”, con gentes que no hablan el mismo idioma. Mismo color y actitudes inaceptables, porque hasta entre ellas es imposible mezcolanzas. La lealtad no se puede mezclar con la traición. Al haber cometido fraudes con los intereses populares. El ejemplo de las facturas de origen familiar fue uno de los detonantes porque el procedimiento se hizo con aviesas intenciones. No queremos ahora en el caso que nos ocupa, de entrar en detalles que dan pena ajena. “Señor parlamentario Ojeda”, presidente de la comisión de facturas para proveer de insumos al congreso, debería de mostrar un perfil de la poca dignidad que le pueda quedar.
Ramiro Ruíz ¿Quién es? ¿De dónde vino? ¿Pillado? “Que ya fue pillado” y el popular Chaki Van Wormer, que por cierto tenía su rating con la gente de prensa ¿Qué chiles pela en todo este barullo?
Todo esto se liga al manejo que trasciende en el sentido que se desea el control de los gastos del congreso pero ya con las mañas que tienen se les pone difícil y conflictivo.
Marcelo Armenta es otro de los conquistadores de nuevo cuño, viniéndonos a insultar a nuestra propia casa, llamándonos flojos y muertos de hambre. Mire usted, Don conquistador, esta entidad de forjó con hermanos migrantes. El eco de California fue fundado en 1912 por Don Ignacio Bañuelos Cabezud que es el decano de los periódicos aunque no esté en circulación. Era de Ameca Jalisco y a mucha honra maestro rural. Vino, se quedó y se puso a lado de los buenos defendiendo la dignidad de los californios. Si yo le dijera que mi bisabuelo materno es de Cataluña España, o que mi padre es de Sonora, que mi madre nació en uno de los ranchos del sureste de la ciudad de La Paz. He conocido a gente de Coahuila, del DF, o el Edo. De México como ahora, Nayarit, del vecino Estado, Tamaulipas y para qué seguir. Unos aprendimos de otros. Lo que no hemos podido soportar jamás son los logreros, los zopilotes carroñeros o los bandidos que llenan las alforjas y levantan el vuelo.
De Van Wormer se pensó que era un buen prospecto, pero le fluyó lo que finalmente pierde al ser humano, la ambición por más poder y más dinero. Pareciera como si el ajedrez político le estuviera dando los últimos movimientos Leonel Cota Montaño, porque en los mentideros políticos se comenta que la señora de todos mis respetos, Rosadelia será una de las fuertes aspirantes a la gubernatura. Por Morena por supuesto.
¿Y Humberto Arce? Además de insolente y prepotente, ¿De dónde lo sacaron? Presidente de la comisión del “santo oficio”, ordena y compulsa, presionando al gobernante para que asista al congreso, válgame Dios.
Y ya que andamos por estos caminos, vamos a comentarles que dos diputados de la misma laya, quisieron espantar con el petate del muerto a un juez federal, para que aflorara una resolución. Se quedaron como la estatua de sal de la que habla la biblia, cuando el funcionario federal con respeto pero con energía les llamó la atención y que todo en la ley tiene sus compases de tiempo. Esos anda en los corrillos del parlamento sudcalforniano.
Ronda un espíritu de mando, de autoritarismo, de hambre, de poder que, como ya lo hemos dicho, es lo que finalmente pierde a los políticos de banqueta.
La puntada del día;
Dicen que apareció un letrero en una de las paredes exteriores del Congreso: “Vendemos llaves maestras, para no violar candados y cerraduras”.










