ECO PENINSULAR
• Francisco Olvera Ruíz: Didactico del materialismo. • Generan pobreza para imponer las argollas. • Una democracia con libertad de pensamiento de empresa, de crear con honestidad el patrimonio, etc. • Respeto a las instituciones que fortalecen al estado. • Respeto a todas las edades del ser humano.
Alfredo González González.
No se puede concebir una República sin el ejercicio de la democracia, la cual es una forma de vida y no subrayarla en los procesos electorales.
Las formas de la libertad del individuo es cuando se les respetan sus derechos y no cuando se le utiliza como un voto estadístico y no existe el espíritu de participar democráticamente.
Sobre Francisco Olvera Ruíz, con una producción de 35 obras sobre el materialismo, asume una actitud didáctica y explica algunos procedimientos. Prohíja la vocación de la dictadura y al sometimiento por el estómago a los ciudadanos. Otros por el terror y fecunda la multiplicación del desempleo con la finalidad de que de una u otra forma se dependa del Estado, registrándose el fenómeno de esa “Gratitud”, movilizando las masas como mansos corderos rumbo al degüello.
Con el peligro de parecer repetitivos, aquí, en el caso de BCS, se volvió a convertir en predecible el señor presidente, cuando externó que venía como anillo al dedo y se iba a demostrar de lo que era capaz la 4T. Ya lo vamos viendo: Desempleo, angustias, falta de ingresos, como una consecuencia de la pandemia. Nos sobrecoge el hecho, de que en esta maraña de reflexiones, se pueda llegar a conclusiones de que todos aquellos que no tienen como llevar los insumos alimenticios, precisamente por el desempleo, va convirtiendo a una República amorosa en un jurado vengativo y cruel porque la pandemia curiosamente ataca con excepciones a los niños y a los ancianos.
Los ancianos porque en el ramo de pensionados y jubilados somos muchos y ya no hay por qué mantenerlo, cuando se previó las aportaciones precisamente para cuando llegara a esas edades el ser humano. Por lo que hemos visto en las redes y otros cauces informativos, hay desórdenes y alteración social, entonces ¿También nos avasalla el confinamiento? Nos arrincona el miedo, la exasperación, los roces interfamiliares porque no tenemos una certeza que existe la salud que en casos como este podemos salir bien de nuestros hogares, pero ya no volver. Luego entonces en el cuerpo de una comunidad que padece estreches, miseria, falta de oportunidades, etc. Sus componentes son fáciles presas delos que caprichos electorales oficiales. Así entiendo al escritor Olvera Ruíz. Es congruente la experiencia que manifiesta porque quien no necesita del mundo oficial y es un buen ciudadano, está en condiciones de competir porque no tiene dependencia alguna.
A los sudcalifornianos nos quieren ver de rodillas, no sé por qué la animadversión, a menos de que sea asesorado por un sujeto que dejó un fuerte olor a azufre y que choca frontalmente con las declaraciones presidenciales: No mentir, no robar, no engañar, no nepotismos que usted señor, ha criticado ante el pueblo. No nos extraña porque no nos podemos dejar engañar y no estamos de acuerdo en buscar otros modelos para el destino de esta nación, ni tampoco somos un laboratorio de experimentos. De acuerdo con nuestros antecedentes y cualquier pueblo del mundo, nacimos libres y no permitimos la espada en el cuello. No tengo más arma que una presunta razón y además porque la ciencia política tiene muchas aristas. Pero es algo tan sublime que con todo respeto, usted y muchos no lo entendería.
Respeto todas las ideas, libertad a las expresiones, para el trabajo, libertad para buscar la felicidad a través del progreso y disentir, porque no todos podemos pensar igual, pero todos podemos debatir dentro del orden y las razones y no tenga que venir un árbitro a poner orden a un congreso deshilachado que al parecer entraron al cauce. Erradicar el odio, la aversión, porque los debates civilizados suelen hacer surgir diferencias que con inteligencia se pueden convertir en coincidencias.
Furioso estaba Realín,
Se le exaltaba el seso,
la H se perdió en el Congreso,
Pues ya se les metió Stalin.