ECO PENINSULAR
• Enseñó los colmillos el león. • Habló Zaratustra. • Congreso: Todo quedó como cuando estaba tú. • Si hubiera sido morenista, simpatizaría con Castro Cosío.
Alfredo González González.
El rey del nepotismo habló y sintió el síndrome de Zaratustra. Solemnemente manifestó que no debería de causar extrañeza si a la candidatura de la gubernatura del Estado, fuera una mujer: ¿Rosadelia? ¿Armida Castro Guzmán? Entonces ¿Qué pasó con el Senador Víctor Manuel Castro Cosío?
Lo anterior lo pregona uno de los más cercanos discípulos de López Obrador.
No mentir, no nepotismos políticos, nos recuerda a alguien. No tenemos nada contra las damas, aunque no las conozca, pero al que si conozco es a Víctor, quien se hizo en la cultura de la izquierda. Hace más de 50 años fue mi alumno. Sé cómo se formó, pero las aristas de la política son filosas. Personalmente, pensé que si hubiera sido morenista, hubiese al menos manifestar su simpatía, pero el hubiera no existe, yo hace tiempo tomé una determinación y en lo muy personal, pienso lo expresado por un hombre humilde, de sombrero de paja y camisa de mezclilla: Es el naturalito.
Coincidió la visita de un representante de gobernación supuestamente para poner el orden en el Congreso local. Pero la forma en el que concluyeron las cosas, da la impresión de que les dieron la razón a los golpistas.
¿Cuál es el respeto entre los poderes de la unión? Dijimos que estaban retardando un procedimiento al no acatar una disposición emanada de la legalidad.
El león enseñó los colmillos y dejó, al parecer quietos, a Castro Cosío y Rubén Muñóz, y eso lleva a la reflexión de que uno siendo senador podría reintegrase a la cámara de senadores y Rubén busca la reelección. Pero la ciencia política no tiene lógica.
Permaneciendo en el Congreso, que tiznados anda haciendo un funcionario del establo del ejecutivo federal en una cuestión resuelta y de paso deja en las mismas posiciones a los golpistas? López Obrador no siente algo permear bajo sus piernas. Porque esto concluye en que vamos rumbo a la inexistencia de la división de poderes y lo reafirma el tlatoani mexicano, cuando dice que va a estar vigilante al proceso electoral. No es su cuestión, porque hay una institución con espíritu republicano que es el guardián de que las cosas marchen bien.
Bastaría mencionar a Esteban Ojeda y a Ramiro Ruíz para decir que los vocablos dignidad y vergüenza no está en sus diccionarios e hicieron el oso exhibiéndolos como incapaces de defenderse por sí solos.
Anécdota:
En una ocasión, una brava mujer perteneciente a la fuerza guerrillera irlandesa, fue aprehendida con un cargamento de armas. Desde Londres fue un juez a instruirle un juicio sumario. Al preguntársele que si quería expresar sus últimas palabras, asintió afirmativamente. Se dejó escuchar: ¿Qué hace un juez británico en una corte Irlandesa?
Me filtré en el redondel,
A ver los que están sin seso,
Se advirtió en el Congreso,
A Marx, Engels y Leonel.
Chiazpazo:
Uno de julio día de la victoria. Mejor debería ser, día de la pandemia.