ECO PENINSULAR
En la opinión de Alfredo González González
●Debate: carta de presentación de los candidatos
● Avanza Pelayo, no hay tiempos para rebatir a quienes lo ofenden
● No es mejor el que grita y agrede verbalmente
● Leído o expresado oralmente debe manifestarse con verdad
Indudablemente que el debate sirve para analizar las personalidades que están en un juego, por ejemplo, electoral. Hay quienes oyen pero no escuchan por que anida en ellos el momento de criticar atrozmente hay quienes no pertenecen a la corriente propiamente dicha. Es el desfogue de villamelones que tratan de descargar corajes entre una turbamulta que esconde el anonimato de toda cobardía y con esto se hace desmerecer a quien piensa que se dirige a un auditorio autista.
También existen aquellos que no hay por qué no hacerlo, llevan tarjetas para tener la certeza de porcentajes de hechos, ejemplos, y todo aquello que se pueda escapar a la memoria.
En todo debate muy raras veces se da un empate. El últimode ellos sostenido entre el Mtro y Senador Víctor Castro Cosió y el Lic, Francisco Pelayo Covarrubias, no fue la excepción, al término se produce el fenómeno de declararse vencedores según sean sus convencimientos.
Es bien sabido que una réplica o una contra replica debe hacerse en los mejores términos porque es un proceso que puede considerarse educativo y no como brincando de la esquina hacia la otra tratando de acabar al adversario mediante el factor sorpresa.
No fue mejor orador Alejandro Magno que Diógenes de Atenas, cuando el primero le ofrecía riquezas, servidumbre, palacios, con el único compromiso de que Diógenes se convirtiera en el preceptor de su hijo el filósofo griego le dijo: “sabes que quiero, quiero que te quites de mi sol, me estas estorbando”.
Este sencillo ejemplo es supuestamente conquistador de las Galias que ya empezaba a amenazar a la Roma de Pompeyo y que era un autócrata en ciernes, un hombre semidesnudo, con expresión sencilla lo desarmó, nada más le dijo “lo único que quiero de ti es que no estorbes lo que me hace feliz”, Diógenes de Atenas.
Por otro lado, conocimos a un hombre llamado Benito Beltrán Beltrán, a quien por su astucia le apodaban “el zorro plateado”, por su pelo cano.
Pensaba dos veces las respuestas que iba a dar completamente valido para no quedar arrinconado en la trampa del adversario. Fue uno de los dirigentes sindicalesque le toco vivir uno de los tiempos más castrenses de nuestro estado. Benito decidió llevar a las huestes de la tercera sección del SNTE a unirse al Frente de Unificación Sudcaliforniana (FUS) en 1965, pues este pueblo ya estaba ¡Hasta la Madre! De espaditas y espaditas, de aguilitas y aguilotas expresó ese mismo año en el CEN del PRI el señor Alberto Madrazo.
Entre otros iban quienes se entrevistarían con Gustavo Díaz Ordaz y otros con el señor Madrazo. Beltrán les dijo que necesitaban la oportunidad los sudcalifornianos del autogobierno. Seguía con una voz pausada, porque desde 1920 quizá el único castrense oriundo había sido el general Juan Domínguez Cota. Lo conocí de muy cerca y solía decirme cuando no se lograba una meta: “Hay que saber esperar, o bien hay que hacer un compás de espera”, llegó a tal grado su parsimonia, que el que en ese entonces gobernaba al lado sur de la baja california, mire Benito usted tiene psicología oriental no se exalta, no da de gritos, lo que sí sabe es en qué momento va a dar en el blanco.
Así que en el último debate no se piensa en ganadores o en perdedores, ni en los calificativos a favor de quien piensa en que el que suba más la voz obtendrá resultados más favorables.
Es preferible hablar sin eufemismos y el abordar el por qué, para que y con que se van a realizar las obras que algunos prometen y otros se comprometen lo cual es mucho mejor. Lo que podemos decir es que Pelayo Covarrubias tiene un constante compromiso con la ciudadanía.
¡La Frase de este miércoles: “No es más inteligente el queeleva la voz sin necesidad que
Aquel que con inteligencia Reflexiona lo que va a expresa”.