1.- La noche quedo atrás. Riestra.
2.- Un Tribunal Superior de Justicia adecentado y responsable después de 12 años de ignominias
3.- un magistrado presidente y quienes le acompañan, seres humanos verticales.
4.- Ejemplo para el poder legislativo que se va.
Por: Alfredo González González
Buenas cuentas ha entregado el Poder Judicial a la sociedad. El magistrado presidente Daniel Gallo, ha liderado a conocedores del Derecho y obviamente han sabido aplicarlo. Ellos son: Rodrigo Serrano, Raúl Mendoza Unzon, Gustavo Romero Bautista, Cuauhtémoc González, Martha Magdalena Ramírez, Paúl Razo Brooks y Héctor Homero Bautista Osuna
Fueron doce años que la dama de la justicia le habían arrebatado la espada y la traían tuerta. Seis años de Cota Montaño y seis años de Agundez, su primo. Dos sexenios de corrupción y de trapear con la institución tan respetable como puede ser el poder judicial.
Eran los momentos con los dictadores de huarache, porque tenían en sus manos los poderes y los señores magistrados aspiraban a obtener la perpetuidad en dichas encomiendas. Tuvimos el cuidado de decírselos en su cara en una sesión solemne reclamándoles en su presencia a los magistrados el hecho de estar pensando en hacerse inamovibles y cerrándole el paso a las generaciones que estudian derecho, habíamos hablado a nombre de la sociedad civil.
Con esto se alteraba el estado de derecho y se alzaba en el principio, ese sí, inamovible: “justicia retardada, es justicia denegada”. Los señores gobernadores de la época al que nos referimos eran los que decían: quienes eran culpables y quienes eran inocentes. ¡Háganos el canijo favor!
Ha declarado el magistrado presidente Daniel Gallo, que nunca Carlos Mendoza les dicto línea de conducta jurídica, eso les permitió desenvolverse y desde luego ganarse el respeto de propios y extraños.
Este hecho republicano porque en ello se fundamenta el mismísimo pacto de la unión, debe ser una elección seria y de buena voluntad para el poder legislativo. He de lamentarse que los que en unas horas se van, han sido salvo honrosas excepciones, monigotes y marionetas que actuaron con el chícharo en el oído, claro está con sus honrosas excepciones. Fue la legislatura que habrá de recordarse como la peor que se ha tenido, se fue el tiempo en escándalos, en traer gente de la secretaria de gobernación para que se involucrara en un asunto que depende a un poder de un estado libre y soberano, de ese tamaño conocen las limitaciones los de arriba.
Será menester que la nueva legislatura piense por un momento que se va legislar para todo un pueblo, nunca por el partido porque el legislar significa buscar el bienestar de la comunidad en salud, deporte, educación, seguridad, desarrollo social, pesquero, pero nunca porque el diputado del frente es de los verdes, o rojos, o azules y aunque sea buena una iniciativa no la aprueba la llamada “mayoría”, ¿mayoría de qué? Son representantes populares, no son hijos de los dioses ni se deben al pueblo ni a la lealtad, ni a la institución que debe serle. Están en muy buen tiempo para que no hagan los papelitos de Esteban Ojeda.
Ojala y lo decimos de buena voluntad, el gobernador electo que en unos días tomara protesta como ya el gobernador en funciones, de testimonios que no hay temor al debate, o a la temática que se pueda tomar en buenos términos en el seno del congreso y que aquellos que de antemano estén pensando que con ello ganaran las gracias de quien será el próximo ejecutivo, conozco al maestro, tercero en la lista de asistencia y de paso guardo una lista de asistencia, el tercero era Castro Cosió Víctor Manuel.
Retomando el caso de dos ex gobernadores dizque de izquierda, vamos a recordarles que Lázaro Cárdenas del rio alguna vez declaro: soy de ala izquierda, pero nacionalista y no ando buscando modelos extranjeros para edificar nuestro destino con procedimientos extra lógicos del exterior.
Por esa razón de los pocos gentes de izquierda que conozco químicamente puros es Víctor Castro Cosío, no un villa melón, no uno que se refugia en Trotsky porque no sabe otra cosa, uno que quiere copiar modelos porque la historia nos dice que en países totalitarios no hay libertad ni democracia, por ello me gustaría preguntarle a Narciso Agúndez si sabe quién fue León Tolstoi o bien quien fue verdaderamente Trotsky, el verdadero operador del ejército rojo. Y no lo saben porque su fuerte no es ni leer sino la búsqueda de dinero y poder al precio que sea. Para finalizar solo queremos dejarle un estribillo de una canción popular:
“hasta las ofensas tienen su límite”