1.- 25 de Octubre de 1697 llega el Padre Salvatierra a Loreto.
2.- El jesuita arrima en la goleta Santa Elvira
3.- La brutalidad del siglo XV. Tuvo que ceder ante los hombres de la cruz.
Por: Alfredo González González
Casi a finales del siglo XVl, los jesuitas arribaron a la bahía de San Dionisio que los nativos llamaban “Conchó”, al frente de Juan María de Salvatierra ya antes otro misionero había llegado hasta San Bruno únicamente que se encontró con la rebeldía de los indígenas y ante la escasez de alimentos se vieron precisados a retornar a la comunidad de Magdalena en Sonora.
El padre Salvatierra se había embarcado en Puerto Yaqui lo que hoy es Guaymas y prácticamente es la primera embarcación que navega sobre el golfo. Con él llegó la fe, el idioma obviamente, el trigo, los sarmientos para el cultivo de la vid amen de ganado caballar, vacuno, porcino y caprino, el olivo, etc.
Se inicia pues, una nueva era. El indio guaycura que ocupaba la región, parafraseando a don Alejandro Martínez había dejado de morir en sus noches sin fin y sin estrellas, al dirigirse la misión de nuestra señora de Loreto que ha sido la guardiana después de más de 400 años Loreto se convierte en la primera capital de todas las californias, de la baja y de la alta California cuyos límites llegaban hasta Oregon.
Así fueron surtiendo todas las misiones con franciscanos y dominicos y sin querer precisar se eligieron las de San Francisco Javier, san Ignacio Kadakaman y siguiendo la ruta me tocó conocer una tarde en una loma la misión de nuestra señora de Santa Rosalía de Mulege de donde tomó el nombre el municipio y que se encuentra precisamente en Mulege pueblo, ese mismo que se enfrentó a las tropas norteamericanas el 2 de octubre de 1847 y que no hubo ninguna representación simbólica para que fuera la capital del estado por un día cuando críticos del imperialismo yanqui, respetemos los simbolismos.
No soy pro yanqui y no lo soy por esa invasión, en San José del Cabo les dieron sus nalgadas y durante la revolución el cañonero Tampico que envió Porfirio Díaz prácticamente destrozó la defensa en casa blanca y un oficial de esos desalmados pretendió quemar los cuerpos siendo salvados de ser quemados por Dionisia Villarino quien los rescató y cuando se encontró al oficial en el muelle de Santa Rosalía le reclamo su proceder y a empujones y reveces lo tiro al agua, Villarino era la que llevaba y traía el correo del general Ortega
No soy pro yanqui porque como dijo el escritor mexicano Blanco Moheno: hay imbéciles que piensan que el hotdog es la ambrosia de los dioses, que la coca cola es el néctar y que super man es superior al quijote de la mancha (sic). No tengo porque quererlo si en el año de 1837 un senador de apellido Preston bramaba desde su escaño: la ambición del yanqui no tiene más límites que las encrespadas olas del cabo de hornos” no los quiero, porque en plena revolución llevaron a cabo el bloqueo a Veracruz, no admito la política de esa manera cuando la embajada norteamericana se fraguo el asesinato de Madero con la presencia del entonces arzobispo de México Victoriano Huerta y el embajador Henry LaneWilson.
Pero eso no quiere decir que no me sienta mexicano y orgulloso de mis tradiciones y no ande buscando modelos extranjeros, tengo vocación filosófica por el derecho internacional sin sucesiones extra lógicas del exterior, les tengo afecto a sus próceres de nuestra era revolucionaria cuando Carranza les dio permiso y nunca lo pudieron encontrar y habría que tener muchas razones, que no se confunda la fraternidad universal con el hecho de que cada país pueda seleccionar el camino que su propia historia le trazo.