“Atendiendo el reclamo de los sudcalifornianos, el Partido Verde exige a las autoridades estatales afrontar la responsabilidad que les fue conferida por la ciudadanía; si no pueden con su obligación constitucional de garantizar seguridad y la paz social, que renuncien”, afirmó Rommel Fiol Manríquez, delegado general del Comité Ejecutivo Nacional del PVEM, al criticar la zozobra que vivió la sociedad paceña el pasado martes, cuando se enfrentaron sicarios y elementos del ejército en pleno centro de la ciudad.
Tras reconocer la puntualidad y eficiencia con que ha intervenido el ejército para combatir los hechos sangrientos que lamentablemente ya son cotidianos en la capital del Estado y en otros municipios de Baja California Sur, el delegado del PVEM dijo que en ocho meses ya son cerca de cien ejecuciones ante el terror de la ciudadanía. “No interesa a la gente cuántos metros cuadrados de pavimentación (con recursos federales) se han hecho; los sudcalifornianos quieren saber cuándo va a parar esta violencia”, recalcó.
Rommel Fiol destacó que la sociedad sudcaliforniana se ha manifestado indignada por tantos hechos sangrientos que ubican a Baja California Sur entre los estados más violentos de acuerdo con el número de habitantes. En tal sentido, criticó que el gobierno estatal engañe minimizando las ejecuciones y balaceras cuando asegura que son menos que en otras entidades, “pero el miedo y el hartazgo han alcanzado a todos los habitantes, mientras las autoridades simplemente cierran los ojos; el tema de la inseguridad para ellos no existe”.