Un reconocimiento a los Héroes sin capa de la pandemia
Por: Alfredo González Jr.
El pasado viernes 5 de junio de 2020 vi un video realizado por profesionales de la salud, que me hizo reflexionar sobre la situación que estamos viviendo.
Esta joven habla de cómo le tocó lidiar con el coronavirus mientras atendía a ciudadanos con este padecimiento, y donde ella se había contagiado también, y salió adelante, y siguió ayudando salvando vidas.
Es un gesto de nobleza extraordinario enfrentarse a una situación como esta, ellos manifiestan la dificultad que es portar el equipo, estar 7 horas laborando, se quedan solos porque no pueden acercarsea sus familias porque no las quieren contagiar y se tuvieron que aislar.
Héroes sin capa donde el único poder que tienen es el de la fe, el de la voluntad y el buen sentimiento de ayudar a otros, este tipo de gestos de nobleza no es común verlos en las personas y es digno de un reconocimiento.
Ellos cuidan la salud de la población a través de actividades de educación, prevención y promoción, identificar casos, diagnosticany todo esto en clínicas y en comunidades.
El estrés de estos héroes no nada más es en lo físico, sino también en lo psicológico tomando en cuenta los posibles pensamientos que tienen de morir por la enfermedad, contagiar a sus familias, al no saber cómo actuar en un momento dado de emergencia y la ansiedad que puede producir ver a una persona morir después de haber hecho hasta el último de los esfuerzos para mantener viva a una personas con COVID-19.
Aun y con todas sus quejas de falta de material se las han ingeniado para poder atender a personas con la enfermedad, y lo han hecho con profesionalismo.
Más reconocimiento aun a personas como la subdirectora de atención médica ambulatoria Elizabeth Álvaro Rodríguez que ´murió por COVID-19 y a nivel nacional 111 profesionales de la salud 45% del imss, 14% trabajadores del issste, y 5% de otras instituciones, incluso privadas.
Imagínense la carga y el peso para los que trabajan en lo mismo pero que están vivos, el hecho de saber que otros colegas han fallecido, es realmente una carga psicológica donde el miedo y otros factores entran en el juego, pero aun así ellos han seguido dándolo todo en la línea. Haciendo cartulinas que dicen:- Soy enfermera lucho por ti y por mi vida quédate en casa.
Es por esto que se considera una aberración el maltrato que han tenido que sufrir estas personas por otros miembros de la comunidad ya que los ven como una posible fuente de contagio.
Casos en los que una enfermera fue quemada por la espalda con un café que le tiraron y le gritaron ¡infectada!
También casos en los que las personas son informadas de que falleció algún familiar y se les comunica que no pueden acercarse al cuerpo y que hay que incinerarlo y los familiares han reaccionado de manera agresiva como si los enfermeros, enfermeras y médicos fueran los culpables del fallecimiento o de las reglas que se ponen para no empeorar las cosas.
Situaciones donde al ver llegar a un enfermero lo roseaban de cloro en el cuerpo y lo acusaban de propagar la enfermedad.
Y así podríamos irnos con más casos donde la inconsciencia de algunas personas y su ignorancia han generado
un descontento entre los profesionales de la salud que día a día están luchando por su propia vida y de las personas que están llegando al hospital por COVID-19.
No es una tarea fácil estar en una situación de estas, no es fácil ver las muertes, el miedo a contagiar a tu familia, la soledad de estar aislado, trabajar más de lo normal porque los hospitales están casi llenos o llenos, tomar decisiones difíciles y ver a otros seres humanos morir.
Debemos de ser conscientes de cómo estos héroes sin capa entregan su vida en la línea y hacerles un reconocimiento, dándoles un voto de confianza y de gratitud.
Gracias a todos ellos por su esfuerzo.