ECO PENINSULAR
• Réquiem por el parteaguas de 1970. • Loreto es el vértice de las rutas institucionales. • Los ochentones recordamos: ¿Las nuevas generaciones? • Efeméride que merece otro trato.
Alfredo González González.
Al concluir los trabajos de Loreto 70 el Dr. Francisco Javier Carballo Lucero, elaboró el prólogo de la compilación de lo más relevante durante, antes y después del evento. Literalmente dice en una de sus partes: “Esta publicación reventada en el bronco suelo de sudcalifornia que se ha asomado a nuestra historia en toda ocasión en que los habitantes del territorio de Baja California se han levantado para exigir sus derechos reclamos y justicia, también para defender sus hogares. Más adelante agrega: “Estas crónica está cruzada por las huellas del padre Salvatierra, no se debe al capricho circunstancial precisamente en el año de 1970 en su último combate, que hicieron los hijos de esta tierra precisamente hacerla al frente y junto a la casa del primer sudcaliforniano espontáneo, concebida un 11 de octubre en una gran central de energías, de ímpetus y de esperanzas. Que se conozca pues la verdad de un instante, y su razón, en provecho de los que tienen fe en los destinos de Baja California Sur” (sic).
Desde 1697 que llegó el padre Salvatierra, Loreto se convirtió en el punto nervioso político, social y económico mientras hoy parece no recordarse como se deben los pasajes históricos. Loreto fue el escenario donde se juró la independencia Nacional y empezaba la colonización. Advertimos la primera injusticia. Todos los municipios existentes ganaron y se reedificó lo cercenado en los años 40’s y se seguía luchando por un gobernador de los nuestros.
Desde 1920 cuando Agustín Arriola es electo por plebiscito, debió transcurrir medio siglo hasta que en octubre de 1974, le toca al Ing. Félix Agramont Cota, cerrar el portón del viejo territorio, para que el 15 de enero de 1976 publicara la convocatoria para el nuevo gobernante electo por el voto popular ya que Don Félix era gobernante provisional. En diciembre de 1970, apenas 2 meses del movimiento en Loreto, de la piñata rota todos tomaron alguna golosina, menos la primera capital de las californias que seguía en su calidad de apéndice concejil de ciudad Constitución.
Los ochentones recordamos. ¿Y las nuevas generaciones? Porque no tienen respeto sobre lo que gracias al evento y para nacer el nuevo Estado, del constituyente van surgiendo las demás legislaturas, el tribunal superior de justicia y el poder ejecutivo. El movimiento en cuestión se cimentó en las anteriores banderas de los frentes de unificación sudcaliforniano de 1945, 1958 y 1965. Las banderas seguían izadas porque todavía hasta el 65 un médico honesto curó al pueblo sudcaliforniano no solo físicamente, si no también cívicamente y me refiero a nuestro inolvidable tata, Dr. Francisco Cardoza Carballo. Para 1970 Félix Alberto Ortega Romero había logrado conjuntar conciencias, energías y bien dispuestos a la lucha. Con todo respeto y consideración, la edil loretana debió de haber llevado una interacción con el gobierno del Edo. y el resto de los ayuntamientos, porque Loreto fue la raíz de los procesos históricos posteriores.
Respeto a la señora Arce pero en política las formas son fondos, parafraseando al maestro Jesús Reyes Heroles y haber convertido este 11 de octubre en una gran asamblea estatal, porque el multicitado Loreto 70 tuvo repercusiones estatales. Este trabajo está dedicado a todos esos luchadores. A mi hermano Ildefonso Dunchi Green Garayzar y con un abrazo especial para Polito Perpuli Pagés a quien jamás se le dio la oportunidad porque fue el coordinador de estos trabajos en la zona loretana, había sido delegado municipal. Un loretano de pura cepa alimentado con las almejas tatemadas con mangle. Aún resuenan en mis oídos las palabras de bienvenida de Dunchi:
“Loreto le da la más cordial y calurosa de las bienvenidas a todos los nacidos en estas tierras y a los que vinieron, se quedaron, se enamoraron y encontraron en estas latitudes su Shangri-La, Loreto, primerísima capital de todas las californias los recibe con los brazos abiertos y les desea éxito en el congreso federal. ¿Lo sabía usted? Ildefonso Green Garayzar era bisnieto del héroe cabeño que luchó contra la intervención de 1847 y también en 1862 y todavía durante la Revolución puso sus bienes al servicio de la causa.
El versito me lo contó Carlos Domínguez Tapia:
Dicen que estaban
Dos gallos finos,
Entonando un capotín,
Dicen que uno era Cloromido
Y el otro el güerito Green.
La fecha para que fuera el 11 de octubre, fue un homenaje póstumo a Don Agustín Arriola Martínez, fecha que marca también el día de su nacimiento. Cuando retornamos de Loreto Félix Ortega, Cesar Castro Peña, Javier Carballo Lucero, Tomás Balarezo padre e hijo, y un servidor veníamos plenos de fe y de esperanzas.
Hoy entonemos el réquiem por el parteaguas que nos dio mucho. Por ello es que les digo a mis conciudadanos: ¡Levántate, se hace tarde!










